Tag Archives: Amar lo que es

Amar lo que es (2/2)

En la anterior entrada hablaba de un meditación que me llegó, que no busqué, pero que marcó un antes y un después, y el mensaje recibido era claro: Amar lo que es. Aunque no era fácil de entender plenamente y, menos aún, de aceptar así de buenas a primeras dadas las circunstancias de mi vida en aquel momento.

Cuando me llegó la indicación de Amar lo que es tuve muy pronto la ocasión de probar su eficacia y comprobar que no era una mera locura, aunque me costara mucho de aceptarlo funcionaba. Como ya he dicho, esa frase que no sé como llamar, si revelación o recuerdo, marcó en mi vida un antes y un después.

Amar lo que es - www.vueloalalibertad.comSin embargo, nunca me han gustado las cosas porque sí, siempre he intentado comprender la razón oculta que hay detrás de todo, encontrar llave que abre ciertos misterios. Una cosa es que nosotros no sepamos comprender una ecuación matemática que resuelve un problema y otra es que, porque no seamos capaces de hacerlo, digamos que eso es un milagro… No hay milagros, sólo cosas que no están a nuestro alcance comprender; siendo así intenté comprender por qué Amar lo que es tenía esa eficacia. Lo hice como se deben hacer estas cosas, sin presión, dejando correr el tiempo para que llegue la información, pero teniendo la pregunta ahí, pendiente y presente. Continue reading

Amar lo que es… (1/2)

Hace unos años, mucho antes de que conociera el libro de ese mismo título de Byron Katie, e incluso creo que antes de que ella lo escribiera, tuve una meditación muy especial que, precisamente, era sobre esa cuestión: Amar lo que es…

Hablar de los detalles de esta meditación no viene al caso, salvo decir que podéis creerme si os digo que el lugar y el momento en que se produjo eran especiales, pero no porque fuera un lugar especialmente escogido, sino porque era un lugar donde raramente podrías pensar en llegar a cierta profundidad de meditación, siquiera meditar, más bien es disparatado pensar en ello, pero supongo que algo quería brotar de mi interior, le urgía y no le importó que las condiciones no fueran las ideales. La realidad es que sin casi darme cuenta entré en ese tan especial estado mental y perdí, en aquél momento y lugar, la sensación del tiempo y del espacio, y cuando volví a abrir los ojos no sabía cuanto tiempo había transcurrido y me asombró la intensidad de la luz del día y el ruido que me rodeaba, tenía la sensación de haber venido de un lugar muy lejano, mientras que un instante antes parecía que no había un sólo sonido a mi alrededor, ahora me asombraba de haber sido capaz de aislarme hasta ese punto.

Lo que había escuchado, o me había llegado, fue algo  que me costó mucho aceptar: Continue reading