Amar lo que es (2/2)

En la anterior entrada hablaba de un meditación que me llegó, que no busqué, pero que marcó un antes y un después, y el mensaje recibido era claro: Amar lo que es. Aunque no era fácil de entender plenamente y, menos aún, de aceptar así de buenas a primeras dadas las circunstancias de mi vida en aquel momento.

Cuando me llegó la indicación de Amar lo que es tuve muy pronto la ocasión de probar su eficacia y comprobar que no era una mera locura, aunque me costara mucho de aceptarlo funcionaba. Como ya he dicho, esa frase que no sé como llamar, si revelación o recuerdo, marcó en mi vida un antes y un después.

Amar lo que es - www.vueloalalibertad.comSin embargo, nunca me han gustado las cosas porque sí, siempre he intentado comprender la razón oculta que hay detrás de todo, encontrar llave que abre ciertos misterios. Una cosa es que nosotros no sepamos comprender una ecuación matemática que resuelve un problema y otra es que, porque no seamos capaces de hacerlo, digamos que eso es un milagro… No hay milagros, sólo cosas que no están a nuestro alcance comprender; siendo así intenté comprender por qué Amar lo que es tenía esa eficacia. Lo hice como se deben hacer estas cosas, sin presión, dejando correr el tiempo para que llegue la información, pero teniendo la pregunta ahí, pendiente y presente.

Y un día lo comprendí algo, no desde el punto de vista racional simplemente, sino desde un lugar más profundo: Como tantas cosas, Amar lo que es, es energía, representa una energía. ¿Y qué es una energía? Es una vibración, es un color, un sonido… Cuando se produce una vibración otras cosas vibran en armonía, cuando miras a través de un cristal coloreado todo lo que hay detrás queda modificado por ese color, cuando emites un sonido sus armónicos resuenan en la lejanía.

Hay un experimento que conocen los que estudian música o son músicos: Si pulsas suavemente sin golpear una tecla de un piano para que no emita sonido alguno, dejando así que se liberen los piezas internas que bloquean la cuerda de esa nota, y luego golpeas una tecla que sea su octava inferior -lo que llaman el tono fundamental- podrás oír como la primera tecla que habías liberado ahora suena, por simpatía. Es lo que llaman el primer armónico, su octava; después de este y ascendiendo hay otros armónicos, pero ya no son octavas, la distancia con la nota anterior es cada vez más corta y si liberamos cada una de ellas individualmente podríamos llegar a percibir su sonido.

Amar lo que es - www.vueloalalibertad.comAsí pasa con ciertas emociones. Hay emociones fundamentales que tiene sus propios armónicos, por ejemplo: el miedo tiene armónicos como son, y entre otros, la necesidad de seguridad, de ahí a la necesidad de prevalecer, de ahí a la necesidad de tener razón, la que nos lleva a discutir sobre asuntos de los que no sabemos nada o que nada tienen que ver con nosotros… Hay más, como el egoísmo, el orgullo, etc., pero el miedo es un tono fundamental.

Cuando te acercas a una situación que sientes como una amenaza tienes miedo, es lógico. Ya sea una persona (tu jefe, tu pareja, etc.) o una situación (un trabajo que odias, el lugar donde vives, algo que debes hacer pero que te desagrada, etc.); sea lo que quiera que sea, al acercarte con ese sentimiento estás generando una vibración, un sonido, emitiendo un color y todo se ve afectado por ello, pero no mejorado, sino potenciado en su parte negativa. Sin ser consciente de ello te estás resistiendo a algo con la misma vibración que para ti emite y así incrementándola, porque ese objeto no puede emitir nada que tú no estés dispuesto a recibir. Sólo hay una forma de parar la confusión: Dejar de golpear esa tecla.

Lo realmente elevado es dejar de emitir sonido alguno, poder permanecer imperturbable frente a la situación que sea o la persona que sea sin emitir vibración alguna, ya sea juicios o emociones, todo lo más una sonrisa amable, como la de esas estatuas en la India de budas. Pero como esto es algo que está un paso un poquito más allá en la escala evolutiva de la persona, antes hay que intentar que lo se sienta tenga otra vibración, otro color, otro sonido, otro tono fundamental.

Cuando dices Amar lo que es, el sentimiento básico es amar que tiene, como el miedo, su propia vibración y sus propios armónicos que contienen el resto: Comprensión, generosidad, amabilidad, paciencia… Y aquí hay una cosa que no he dicho antes, pero que viene al caso: Si en vez de buscar el tono fundamental empiezas con la octava superior, tendrás que liberar la nota que esté a una Amar lo que es - www.vueloalalibertad.comquinta (como he señalado la distancia es cada vez menor) para que puedas oír este sonido. A
veces, pretender amar ciertas cosas y situaciones es demasiado difícil al principio, por eso me dijeron acéptalo y deja de resistirte a ello, que no es la nota fundamental, quizás solo sea el tercer o cuarto armónico, pero es un cambio en la vibración que emites y los armónicos que van detrás son los mismos.

Cuando nos enfrentamos a algo que no podemos eludir o resolver (sino sería estúpido siquiera hablar de ello) y que nos está generando dolor, la única forma de cambiarlo es cambiar nuestra emoción, la vibración que emitimos, porque sólo reproducirá más armónicos de eso mismo que no nos agradarán. De alguna forma es como si dejáramos de alimentar un animal peligroso que no hace más que crecer, pero cuando dejamos de hacerlo va perdiendo su poder y muriéndose.

Con las situaciones es algo extraño de comprender, el cómo es posible que cambien casi mágicamente o desaparezcan cuando cambias tu enfoque vibratorio, pero también sucede al revés: hay situaciones que, de pronto, empeoran y no te comprendes por qué, pero si lo analizas bien quizás te des cuenta de que hacía tiempo que, por sí misma y no por nada negativo, había dejado de gustarte o querías otra cosa… No eras consciente de ello pero alguien dentro de ti ya había empezado la mudanza, luego se generaron las condiciones −incluso desagradable y de las que te quejas− que te hicieron tener que cambiar esa situación.

Con las personas es más fácil de ver: Cuando dejas de darle a una persona lo que obtenía de ti primero hará más fuerza, redoblará sus ataques, pero si sigue sin conseguirlo lo intentará de otro modo (lo cual ya es positivo), y si ni así lo consigue abandonará. Si es tu jefe terminará por dejarte en paz (o te despedirá, ¡cuidado!), y si es tu pareja o acepta esa nueva situación de no-lucha o ni siquiera tendrás que romper con ella, ella lo hará contigo. Al dejar de alimentar su energía con esa energía que obtenía de ti… ¿Para qué seguirlo intentándolo? Cansa mucho tanto esfuerzo y no recibir nada a cambio 😉

Esto es sólo un resumen, pero es la parte lógica, comprendida y comprensible de algo que cuando me llegó, en aquella meditación que comentaba en la primera parte, no me resultaba lógico ni comprensible, pero que funciona: Ama lo que es.

2 thoughts on “Amar lo que es (2/2)

  1. Matias

    Estupendo artículo y mejores consejos..

    “Con las personas es más fácil de ver: Cuando dejas de darle a una persona lo que obtenía de ti primero hará más fuerza, redoblará sus ataques, pero si sigue sin conseguirlo lo intentará de otro modo (lo cual ya es positivo), y si ni así lo consigue abandonará. Si es tu jefe terminará por dejarte en paz (o te despedirá, ¡cuidado!), y si es tu pareja o acepta esa nueva situación de no-lucha o ni siquiera tendrás que romper con ella, ella lo hará contigo. Al dejar de alimentar su energía con esa energía que obtenía de ti… ¿Para qué seguirlo intentándolo? Cansa mucho tanto esfuerzo y no recibir nada a cambio ;-)”

    Sobre este párrafo, hay psicopatas que aún a pesar de no prestarles atención siguen y siguen sin parecer cansarse nunca.

    feliz año.

    un saludo.

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    1. vueloalalibertad Post author

      Durante mucho tiempo no comprendía ese empeño de ciertas personas en defender lo indefendible, por manifiestamente dudoso que fuera, intentando tener razón a toda costa, o aquellas que te buscan “bronca” sin saber por qué, que llegan un día con “el cable torcido”, les miras a la cara y piensas, “hoy toca”… No comprendía aquello pero había aprendido a vivir con ello y, a veces, hasta me divertía, porque sabiendo lo que se te viene encima -a veces- hasta lo puedes manipular a tu favor, navegar la ola que de otra forma te arrastraría (eso les j…. mucho).

      Pero un día, hace unos veinte años, caí sobre un libro de James Redfield, “El Manual de las Nueve Revelaciones” (destaco que es el manual, no el libro), y en sus capítulos 3 y 4 lo comprendí cristalino. Ahí Redfield explica de una forma muy clara de donde viene esa “enfermedad”, y muestra cómo en los primeros años muchos padres y madres -con la mejor intención y con la más absoluta ignorancia de lo que hacen- crean esos monstruos…

      Los cuales, efectivamente, parecen no cansarse nunca, pero no se cansan porque normalmente tienen una posición de poder que no puedes derrocar, y lo saben… Son muchos jefes, son muchas personas que controlan por las muchas razones materiales o inmateriales a sus parejas, son esos pequeños tiranos que andan por el mundo a los cuales les ríen las gracias… En fin, que hay muchos, lo único que hay que elegir es no crear más y que si tenemos uno que no podemos derrocar, por lo menos que emocionalmente no nos controle, destruya, o lo haga lo menos posible (eso sí, como he dicho en otro sitio, puedes terminar en la calle, y lo digo por experiencia 😉 )

      Esos dos capítulos, que tratan sobre la energía y el poder, merecen la pena ser leídos.

      Mis mejores deseos también a ti para este nuevo año, que sea un muy buen año, saludos.

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