¿El concepto más elevado para limpiar el karma es darme cuenta de quién soy y quién no soy?

Esta pregunta se hizo en Yahoo Respuestas y puede verse completa en este enlace y esta fue mi respuesta en el apartado sobre “qué es el Karma”.

Pues “Veritas” has dado en el clavo cuando dices que para limpiar el karma es darme cuenta de quién soy y quién no soy, ahora te voy a dar un disgusto… ¿Cómo averiguas quién eres?

He trabajado por años con una de las técnicas que más idea te dan de esto, la Terapia de Regresiones a Vidas Pasadas, porque puedes llegar a ver la historia no sólo de tu existencia presente, sino de las anteriores y gracias a ello ver las pautas de comportamiento, comprender los enganches con personas, situaciones, cuestiones, etc., y eso te dice mucho sobre quién eres realmente, porque lo que hoy eres es más fruto de tus circunstancias que de tu realidad interior (esto es largo de explicar pero es muy cierto)… He trabajado también con Reiki, EFT, PNL, Meditación, etc., pero sólo ahí he visto que podemos descorrer algo las cortinas del misterio que nosotros mismos somos.

Ahora te voy a dar otro disgusto: Todo lo que yo llamo las organizaciones de conocimiento (*), tanto Orientales como Occidentales, y que son religiones, sectas, sociedades secretas, o como lo quieras llamar, aunque tienen un área de verdad que es la que engancha, en realidad no están ahí para iluminar a nadie, sino para ser un sistema de control de la gente.

Por ejemplo: Es muy divertido ver como cierta gente siempre te habla de la alta y larga tradición de la espiritualidad en Oriente, en la India particularmente, y nadie parece que se de cuenta el resultado que socialmente eso originó por miles de años: El sistema de castas, algo vil. En Occidente, cuando se le da rienda suelta a la religión, ¿qué hace? Establecer un sistema social basado en la ley de dicha religión y es un desastre, mira sino el medioevo, nunca en Occidente el ser humano ha sido más miserable ni más esclavo.

Todas las religiones te dicen lo mismo: Haz lo que yo te digo, renuncia a todo lo de aquí porque todo es malo, sé bueno y en el futuro −eso sí después de haberte muerto− serás feliz en otra vida, o el el paraíso o… Y si eres malo, si te rebelas, si no dejas las riquezas y las cosas buenas para los ricos (que son a los que sirven las ideologías religiosas y que, pobrecitos de ellos, nunca entrarán en el cielo) volverás aquí en otra vida peor de lo que ya estás, o irás al infierno… Llevan diciendo eso desde tiempos de los faraones.

No espero que me des un solo punto a mi comentario, porque sé que es transgresor y las creencias que tengo −fruto de la experiencia directa− me costó tiempo poder digerirlas y comprenderlas, pero si quieres saber más échale un vistazo a www.vueloalalibertad.com y te puedes bajar incluso un extracto de un libro que he publicado, Vuelo a la Libertad o el sinsentido del Karma, además si quiere preguntarme algo en él estoy a tu disposición.

En todo caso y volviendo a tu pregunta, no podrás nunca saber quién eres o lo que eres por los caminos que han dejado a la vista las religiones, no tienen interés en que te liberes sólo que seas un buen sirviente y, por tanto, que limpies tu Karma que es una de las premisas básicas para libertarte no se va a poder cumplir, la otra premisa te la dejo si te interesa que la investigues en lo que escribo.

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(*) Quiero aclarar, por si hay alguna duda, que cuando hablo de organizaciones de conocimiento no incluyo, por supuesto, disciplinas centradas en técnicas como, por poner un ejemplo, el Zen, sino aquellas que te dicen que las cuestiones de la existencia y del mundo son así porque yo digo que lo son, ya sea porque pretendo ser más sabio, o estoy inspirado por la divinidad, o canalizo a no sé qué entidad o lo que sea… En una palabra, aquellas organizaciones porque pequeñas o grandes que sean que sólo buscan tu sumisión −eso sí: siempre, por tu mayor bien− y que para ello te dicen cómo tienes que pensar, evitando de todas las formas posibles que lo hagas por ti mismo, y no admitiendo no ya otras creencias que las suyas como verdaderas, sino incluso la duda.

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