Descubre tus programaciones y creencias inconscientes con una grabadora

Una de las cuestiones más interesantes que puedes llegar a descubrir sobre ti son tus programaciones inconscientes, y esto lo puedes hacer con una simple grabadora, lo cual al día de hoy es fácil porque casi todos los teléfonos móviles incluyen esta función.

Cuando me doy una vuelta por los foros o espacios dedicados al crecimiento y evolución personal o espiritual, una de las cosas que me causan más asombro es darme cuenta hasta qué punto las personas están programadas para lo negativo. Quiero decir…

Lo normal es leer cosas tales como: Sólo las cosas que se logran con esfuerzo merecen la pena, el dolor te lleva al conocimiento, después del sufrimiento llega la luz, todos los sacrificios tienen su recompensa, etc., etc., etc… Realmente cuando leo eso, por ejemplo, en Facebook y veo tantos “Me gusta” en frases como esas comprendo por qué el mundo está tan lleno de sufrimiento, y lo que no entiendo es cómo luego muchos se quejan de lo difíciles que son las cosas, o lo que tardan en llegar, para lo cual hay otra frase muy manida que, en sus diversas variaciones, es que nunca pierdas la esperanza porque todo halla  su recompensa…

Que estas cosas las digan personas profanas de estos ámbitos lo puedo comprender, porque si nunca te han hablado del poder de tus creencias, tus condicionamientos y tus programaciones internas es lógico que caigas en cosas como estas, pero en personas que, supuestamente, trabajan o están involucradas en este área de conocimiento, investigación y/o trabajo me resulta cuando menos asombroso, ¿así realmente creen que van a mejorar no ya el mundo, sino siquiera su propio mundo o el de las personas que trabajan con ellas? Luego con soltar algo sobre el amor y que esto todo lo cura pues la tenemos la tirita bien puesta…

En fin, cuando alguien se acerca a mí buscando asesoramiento o pidiendo consejo, lo primero que instintivamente observo es su postura física y su lenguaje. De la primera no hay mucho que decir, es muy fácil explicarle a alguien cómo cambiar su percepción del mundo sólo cambiado, por ejemplo, la posición de los hombros; además, lo capta rápido y si quiere cambiar adopta ciertos cambios con facilidad, pero el lenguaje es mucho más complejo porque la persona realmente se aferra al mismo. Sus afirmaciones, del orden que sea, son su afirmación de quién es, si le cambias esas afirmaciones parece que le están cambiando su espacio en el mundo.

Es una paradoja, porque esas afirmaciones nunca definen a la persona, sino sólo son etiquetas que ha adoptado porque le defienden del mundo, le defienden de la realidad con la que no quieren enfrentarse… Cuando una persona te dice, por ejemplo, algo referido a la esperanza siempre recuerdo la frase amarga de un humorista, Jaume Perich, que decía que es una lástima que la esperanza sea lo último que se pierde, porque sino se haría algo por remediar las cosas… Tener esperanza cuando abordas un proyecto, haces un trabajo, inicias una relación o lo que sea es correcto, pero mantenerte en la esperanza cuando algo lleva mucho tiempo demostrando que no funciona… Es como esperar que los políticos se vuelvan honrados porque sí, eso no sucederá a menos que tengas un sistema judicial realmente independiente donde esos políticos no puedan meter mano. Es un ejemplo, pero como es tan del día de hoy creo que se puede comprender muy bien a qué me refiero con esperanzas vanas.

Y lo mismo pasa con el trabajo duro, el sufrimiento, etc… A modo de ejemplo recuerdo, sobre el asunto de perder peso, leer a Louis Hay que decía que cuando se encontraba internamente mal cogía peso, pero que cuando estaba bien sin saber cómo, rápidamente y sin hacer nada especial podía perder cinco kilos. ¿Cuánta gente lucha sin éxito alguno con esta cuestión? ¿Y cual de ellas realmente cree que es fácil bajar de peso? Se lo voy a decir: Ninguna. No he escuchado en toda mi vida a alguien con sobrepeso que piense que es fácil perder peso, para todo el mundo es algo difícil o incluso imposible, con una excepción… Los deportistas en entrenamiento, incluso siendo aficionados y los concursantes de “Supervivientes”. Los primeros porque saben que es cuestión de equilibrio entre lo que ingieres y lo que gastas, y algunos lo han hecho decenas de veces y por tanto creen que lo pueden hacer −nuestras creencias definen nuestro mundo−, y los segundo porque por puro que sea el aire (y mira que en los lugares donde los mandan es puro) no engorda, lo siento…

Por eso hoy os propongo un ejercicio, incluso si estás perfecto de peso o si tu vida es, según tus propios criterios, perfecta, porque te mostrará cuales son programas inconscientes, tanto las positivos como las negativos.

El asunto es muy sencillo: Cuando te reúnas con un grupo de personas, sin decírselo a nadie, pon en marcha una grabadora que, como decía al principio, puede ser la del móvil que casi todos llevan y haz lo normal: déjalo sobre la mesa como de costumbre cerca de ti, y trata de olvidarte de él. A los diez o quince minutos, cuando la conversación que puede ser sobre cualquier cosa se ponga en marcha, ni pensarás en que estás grabando. Cuando recuerdes que te estás grabando, puede que haya pasado más de una hora y que ni sepas cómo se inició la conversación, pero eso no importa, lo que importa es que cuando tengas un rato, con tranquilidad, te escuches en esa grabación, que estés atento a tus afirmaciones y las analices fríamente.

Por ejemplo: ¿Realmente es positivo decir que todo lo que merece la pena cuesta esfuerzo? Y, además, ¿es cierto? ¿De verdad, de verdad de la buena, es cierto? Yo no lo creo, y creo que va en contra de una cosa de la que también se habla que es fluir...

Como esto es un ejercicio contigo mismo/a, no vas a tener que defender esas creencias como pasa cuando alguien te señala que tu lenguaje no es el correcto, diciendo cosas cada vez con menos sentido para protegerte, no habrá resistencia por defender tu mundo, podrás comprender mucho mejor donde están tus problemas, donde los estás generando… No creas que puedes afirmar una cosa y obtener lo contrario. También vas a comprender tus fortalezas, incluso las inconscientes, y vas a escuchar a alguien que quizás esté tratando todo el tiempo de demostrar que tiene razón pretextando que quiere ayudar, o a alguien que está profundamente necesitado de que le apoyen… Las variaciones pueden ser interminables, pero es muy educativo y hasta divertido, te lo aseguro.

PD.: Creyendo como creo en que lo que realmente define nuestras vidas es el Karma que llamo esotérico, este ejercicio toca precisamente la posibilidad de liberarnos de condicionamiento y programaciones inconscientes, lo cual puede ayudar a limpiar ese Karma. Ten en cuenta que nuestra prisión es mental, si liberas tu mente liberas quién realmente eres.

 

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