Monthly Archives: Abril 2014

El Próximo Segundo… (2/2)

(Este artículo contiene 1118 palabras, tiempo de lectura estimado 4 a 5 minutos)

Un ejercicio para valorar el momento presente y, tal vez, cambiar para bien el futuro – Parte 2/2

El próximo segundo… Ya está aquí… La llegó… Ya se fue…

Algo como una chispa saltó de esa parte de la mente que es capaz de emitir un pensamiento antes de que siquiera lo pensemos y le llegó que, tal vez, la emoción del momento de la siembra podía no ser la correcta…

De entrada lo rechazó, porque se recordaba a sí mismo confiado y seguro en aquel momento del pasado donde tomó aquellas decisiones, pero tenía demasiada experiencia con esas chispas como para despreciarlas así como así. Muchas veces esas chispas le habían resultado diamantes que habían cambiado su vida, así que se detuvo un momento más a escuchar el pensamiento que sabía no era suyo, aunque otro en su lugar quizás tendría la arrogancia de considerarlo así. El pensamiento insistió: ¿Qué emoción además de confianza y seguridad tenías…? Se dio cuenta de que tenía confianza y seguridad por esa parte racional tan poderosa en él, por esa inteligencia de la que había leído hace tiempo aconsejan a algunos protegerse… Y se dio cuenta de otras emociones que habían en aquel momento: Necesidad, presión interior por el miedo a no hacer nada y seguir esperando mano sobre mano, cierta angustia por el momento que estaba viviendo lleno de incertidumbre… No siguió… Se dio cuenta, o mejor dicho, le golpeó la pauta.

¿Qué sentía ahora con respecto a este nuevo problema? Justo eso: Necesidad, presión, angustia… Y lo sentía con la fuerza de algo que había brotado más allá de sus expectativas. Se dio cuenta de que todo su racionalismo sólo había servido para tranquilizar esos sentimientos, pero no los había podido eliminar de la ecuación, y sabía que el corazón tenía más poder que la razón. Cuando sembró esa nueva iniciativa lo hizo con toda la metodología que la razón indicaba pero lo regó y abonó con esos sentimientos que se encontraban ocultos bajo la necesidad de acertar. No había que autoflagelarse por esos sentimiento, eran normales, era lógico que estuvieran allí, sólo que no servían para nada positivo y él no los había tenido en cuenta.

Y comprendió con pesar que ya nada podía cambiar eso, que el presente en realidad es sólo pasado, algo sólido que no se puede cambiar, lo que únicamente tal vez se pueda cambiar sea el futuro cuyo germen está en el presente, pero cómo eliminar de la ecuación que crearía su futuro el miedo que ahora sentía, y sus dudas, inseguridades, pesar… ¿Cómo hacerlo? Y sabía, con lo que esa chispa le había comunicado, que si no lo hacía el único futuro que podía aguardarle a pesar de toda sus inteligente decisiones sería más miedo, dudas, inseguridades, pesar…

Y la chispa volvió a saltar en un lugar de su mente para decirle: Concéntrate en el próximo segundo. ¿Qué querría decir?

Sobre lo único que tienes poder es sobre el próximo segundo de tu vida, ¿cómo quieres vivirlo, qué quieres sentir, experimentar, tener…?

Y se dio cuenta de lo que quería decir: La vida es el acumulo de segundos, si podía mantener su atención fija en lo que quería sentir en el próximo segundo, y luego en el siguiente, y luego en el siguiente terminaría por formar un minuto, y la suma de minutos formaría una hora, las horas días, los días semanas, las semanas meses, los meses años… Su voz interior no le hablaba de grandes desafíos o logros, sólo le decía que prestara atención al siguiente segundo y que dijera que quería sentir…

Pensó en ello y dijo Felicidad… Respiró y al exhalar repitió Felicidad, volvió a hacerlo prestando mucha atención no en la palabra sino en el sentimiento y se sonrió… Las palabras por si mismas no tienen mucho valor sino les acompaña el sentimiento que quieren expresar. Volvió a repetir Felicidad con la satisfacción de notar como su humor iba cambiando hasta llegar a un momento en que exhaló sin poder controlarlo y oyó un fuerte y prolongado Aaaaah que no parecía salir de él, sino de algo mucho más profundo dentro de él que soltaba con alivio la presión como un torrente… Lo que le hizo sonreír al recordar esa técnica de creación de la que habla Wayne Dyer… ¿Seria posible que sin querer y ser consciente de ello estuviera ahora creado Felicidad…? Y ahí mismo se dio cuenta de que el ejercicio no era fácil, mantener la concentración por mucho tiempo en una palabra no era fácil.

Prestó atención intentando seguir su instinto más que siquiera intentar dirigir nada y le llegó como una indicación: ¿Y qué quieres sentir en el próximo minuto? Sintió que un minuto es más largo y deja espacio para más palabras que una sola como Felicidad, así que añadió Paz, Bienestar y otras más todas llenas de emociones que añoraba aún más que deseaba. Se dio cuenta de que ahí no había espacio para palabras que no estuvieran ligadas a una emoción sólida y positiva…

Y algo dijo dentro de él: ¿Y qué quieres sentir en la próxima hora? Una hora es aún más y cabían aún más cosas, pero se dio cuenta que las cosas que importaban, las fundamentales, no eran tantas. ¿Y qué quieres sentir y vivir en el próximo día?

¿Vivir? Eso añadía espacio para más cosas y pensar en todas ellas le hacía sentirse bien, y se dio cuenta de que de no haberse podido concentrar en una sola palabra y en un solo segundo no habría llegado hasta aquí, su estado emocional había cambiado… Tenía que pasar primero por ese segundo, lograr que ese segundo fuera diferente y si lo conseguía entonces podía ir más lejos, pero sin superar esa barrera era imposible ir más allá, la clave era ese segundo.

Pero la voz no se calló: ¿Y qué quieres sentir y vivir la próxima semana… Y el próximo mes… Y el próximo año… Y el resto de tu vida?

Se dio cuenta de que su chispa también le decía aquello tan viejo de que lo pusiera por escrito y que con todo ello le acababa de entregar un nuevo ejercicio sencillo pero que no sería fácil de llevar a cabo porque requería concentración y voluntad, un ejercicio que no sabía si cambiaría algo en su vida, pero un ejercicio por el que merecía la pena intentarlo porque no tenía nada que perder, no le costaba nada más que su tiempo y su atención y, tal vez, podría cambiar su vida, podría cambiar el agua y el abono con el que acompañaba lo que sembraba, ¿funcionaría…? Sólo el tiempo podría decirlo.

¿Qué quieres sentir en el próximo segundo… Y en el siguiente… Y en el siguiente…?

 

¿Crees en el Karma? Pero… Qué es el Karma.

Puede que creas en el Karma, y puede que si investigas bien y buscas ejemplos reales en el mundo real, te encuentres de pronto en el grupo de los que dudan o dejan de creer, porque creer nunca debe de ser un dogma; creer debe ser algo que se haga con plena consciencia, con seguridad y claridad. Si tu creencia no es así bien puede ser falsa, una simple necesidad de seguridad y control, tal vez prefieres una mentira reconfortante a una verdad desafiante, porque una verdad desafiante es toda la que te saca de tu zona de confort, ese lugar donde todo está muy claro, aunque tengas que crear empalizadas para protegerle de la realidad exterior.

A lo largo de las siete anteriores entradas de los lunes, he transcrito algunas experiencias reales de la Terapia de Regresiones, las cuales muestran que lo que creemos que es el Karma que actúa en nuestra existencia en realidad puede muy bien ser otra cosa, tal como expongo en Vuelo a la libertad o el sinsentido del Karma. Continue reading

¿Esclavo y agresivo son lo mismo, al final de cuentas?

Esta pregunta se hizo en Yahoo Respuestas y puede verse completa en este enlace y esta fue mi respuesta en el apartado sobre “qué es el Karma”.

He visto esta pregunta tuya también y al hilo de lo que dices te voy a contar una historia real, de las que he visto en regresión de primera mano:

Imagina una persona se enamora de otra de esa forma que dicen que parece que la conoce desde siempre, flechazo, pasión, etc… Van y se casan y justo nada más hacerlo, el mismo día, empiezan los problemas que terminan en violencia, la persona con la que se casó la maltrata en todos los sentidos posibles, representa el papel del agresivo que comentas y esta persona hace de esclavo hasta que no puede más y se rebela, ¿por qué esa situación?

La respuesta fue, cuando fuimos hacia atrás en otra vida, que la persona de la que te hablo abandonó a la otra antes de casarse estando comprometida con ella. Aquello en aquél tiempo, tanto emocionalmente como socialmente, destrozó a aquella otra persona, incluso en su orgullo y nunca se lo perdonó, así que cuando se volvieron a encontrar vidas después llegaron al punto donde antes no habían llegado, casarse, y entonces se vengó.

¿Quién es el agresivo quién es el esclavo? He visto situaciones parecidas cientos de veces. Una hija que se siente maltratada por su madre, que se siente víctima, y que resulta que en la vida anterior hizo un daño horrible a esa persona y esa persona ha vuelto para hacérselo pagar. No es Karma, es sólo venganza de la otra persona que no ha sabido o podido perdonar y, seguramente, a menos que lo limpien porque averigüen quienes son realmente en la siguiente vida se intercambien de nuevo los papeles, así… Hasta el infinito.

He querido contestarte aquí también porque eso es lo que te decía en tu otra pregunta que darte cuenta de quién soy y quién no soy no es tan simple como hacer una terapia o meditación sobre el presente, venimos de un largo, larguísimo viaje que nos ha dejado mucha suciedad, barro y polvo que tapa lo que somos.

Comentario sobre esta respuesta

A lo largo de toda mi vida compartí la creencia de que volvemos aquí en una especie de espiral evolutiva, en sus tiempos creí yo también que vamos ascendiendo en una escala evolutiva donde elegimos las mejores condiciones para nuestra evolución, pero mi trabajo como Terapeuta de Regresiones me llevó a comprender que no es así, porque si así fuera las personas no volverían para ajustar cuentas.

¿En que dimensión espiritual cabe que una persona elija volver para hacerle pagar a otro lo que quizás fue sólo una herida en el ego, o por puro accidente o incluso por algo que ella misma provocó? Pero así es, porque nos encontramos a lo largo de la existencia con personas que, sin saber por qué, instintivamente son nuestras enemigas, por mucho que a ti te sean indiferentes te encuentras en situaciones donde no puede eludirlas y donde tienes que soportarlas. Hay quién dirá que esto es una prueba, quizás desde tu punto de vista así sea, pero eso no quita para nada el de la otra persona, ¿qué clase de prueba es para ella cuando ni siquiera se para a pensar en el daño que instintivamente está buscando provocar o provoca? ¿Qué Karma es ese que está operando?

Además, ¿cuántas personas dicen es que soporto a ………, porque es no sé cómo, o no sé qué, o…? Pero en realidad es sólo un juicio propio y particular, sobre esa persona. Y esto también pasa, y tanto como en otros círculos, en aquellos dedicados a la búsqueda espiritual o la mejora personal. En estos hay también mucho de ello, nadie se libra de este sentimiento instintivo, como decía más arriba, venimos de un largo, larguísimo viaje que nos ha dejado mucha suciedad, barro y polvo que tapa lo que somos. Nadie está limpio, sino no estaría aquí.

Una vez más, no es el Karma tradicional de causa-efecto, una vez más es el que yo llamo el Karma esotérico, ese que nos lleva a programar inconscientemente, en el momento muerte de una vida pasada, situaciones, escenarios y relaciones para futuras vidas.

 

El Próximo Segundo… (1/2)

(Este artículo contiene 1119 palabras, tiempo de lectura estimado 4 a 5 minutos)

Un ejercicio para valorar el momento presente y, tal vez, cambiar para bien el futuro – Parte 1/2

El próximo segundo… Ya está aquí… La llegó… Ya se fue… 

La mirada se le perdió en el horizonte como se perdían sus pensamientos, sus reflexiones… ¿Cómo era posible que las cosas hubiesen girado de una forma tan negativa? En los últimos tiempos, años, nada parecía ir hacia adelante. Todo cuanto intentaba terminaba en nada o peor. Era cierto que con todo y con eso había logrado algunas cosas pero, en el balance final y en la razón primera y última de esos logros, había un intento de algo que no terminaba de alcanzarse, y bien sabía él que por debajo de la apariencia sólo era cuestión de tiempo, si algo no cambiaba drásticamente, que incluso lo que aparentaba ser bueno en su vida se fuera por el desagüe… Continue reading

Vidas Pasadas y Sus Resultados en el Presente (7)

UNA EXISTENCIA DE SAMURAI

¿Es posible que en nuestro presente, en nuestra vida actual, nos afecten las vidas pasadas que hemos experimentado y ello incida en cómo experimentamos nuestra vida y sus resultados? De ser así, ¿cómo y por qué? Con la Terapia de Regresiones estas preguntas se pueden responder.

Caso anterior

Nota previa

Este caso me resulta muy interesante: Una vez más me confirma que no es cuestión, cuando preguntas qué es el Karma real, de Karma tradicional lo que nos sucede, el de causa-efecto, porque no tendría sentido, sino que el que realmente pesa es el Karma que llamo esotérico, ese que es oculto y del que nadie habla, sino que además incluso puede darse una afección física en la persona resultado de dicha existencia (de ella hablará al final).

Caso ejemplo número 7

La persona X7 plantea que tiene una intensa resistencia natural contra la autoridad, no es que no sepa adaptarse cuando encuentra alguien en posiciones jerárquicas superiores a él, pero para ello necesita que se le demuestre claramente que el que está en esa posición tiene el derecho a estarlo, siente que interiormente se revuelve contra todo lo que supone autoridad impuesta porque sí. Lo ha tomado siempre como una fuerte tendencia a la independencia, pero ha detectado que es algo más que eso, ya que lleva muy mal las órdenes porque sí y hasta las personas que socialmente tienen una jerarquía por su trabajo −como por ejemplo la policía que no ejerce dicha función como servicio, sino como yo tengo el poder−. Continue reading