¿Evolucionamos? ¿En qué sentido?

¿Hemos evolucionado en los últimos miles de años? Y si es así, ¿en qué sentido además del evidente que es el tecnológico?

He leído un artículo que cuyo enlace os dejo aquí que me muestra una vez más que los seres humanos en realidad no hemos evolucionado, nos hacemos la ilusión de haber evolucionado porque es reconfortante, nos da esperanza e ilusión en un mañana mejor, pero la realidad −cuando rascas la superficie− no acompaña esa idea. Sé que alguno dirá que por un aspecto como este no se puede valorar el conjunto, pero yo creo que es más bien al contrario, esto es sólo una muestra más, un ejemplo más, de lo que sucede en áreas mucho más amplias.

En este artículo se habla de nuevos métodos para castigar a los delincuentes (también habla de otras cosas pero eso ocupa la parte central, el núcleo) y no puedo por menos que recordar lo que dijo Pitágoras:

Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.

2.500 años y todavía nos preocupamos más de como buscar la forma más retorcida posible de castigar al ser humano que de evitar que sea necesario castigarlo. ¿Por qué? Por dos razones: Primero porque no hemos evolucionado tanto y, segundo, porque nunca el poder que nos dirige y se sustenta sobre nosotros ha buscado que el ser humano se eleve, sino controlarlo y tenerlo bien sujeto. Un ser humano educado lo primero que hace es pensar por sí mismo y eso, señoras y señores, es algo que horroriza a los que nos pastorean, ya sean religiones, credos, doctrinas, filosofías o lo que quieran poner aquí.

Si miran detenidamente ha sido siempre el mismo cuento desde que tenemos memoria histórica de ello: En tiempo de los faraones si tu corazón pesaba más que una pluma en la balanza eras devorado por una especie de monstruo que te devolvería al mundo de la materia (reencarnación), pasó el tiempo y evolucionamos e inventaron el infierno, y ahora sueñan en crear otro tipo de infierno… Eso sí, muy justificado porque hay que castigar a los malos adecuadamente, pero… Aparte de hecho de que alguno de esos malos que cita el artículo son fruto de la creación de quienes dirigen este mundo, está el hecho que muchos malos se podrían evitar educando a los niños… Pero eso no interesa.

Sea, no importa, aquí no quería hablar de justicia social, de sistema educativo, de poder, sino sólo y llanamente de evolución humana, espiritual si quieren, porque desde Darwin parece que todo en la sociedad evoluciona porque sí, la evolución ha terminado siendo como la gravedad, algo natural que sucede porque sí, lo que la mayoría de las personas no son conscientes que es la gravedad es una Ley y la evolución una Teoría…

Y sobre la evolución humana y espiritual decir que, inconscientemente, cuando empecé a trabajar con la Terapia de Regresiones una de las cosas que pretendía observar era la evolución de las personas a través de sus vidas. Digo inconscientemente, porque hasta que no me di cuenta de cuanto me deprimió observar que esa evolución era nula, o prácticamente nula,  no fui consciente de una de las cuestiones fundamentales que esperaba encontrar en ese técnica: Pretendía ver cómo a lo largo de vidas y vidas evolucionamos, vamos creciendo, pero sólo me encontré con personas que vamos adoptando distintos trajes y en función de las circunstancias actuamos mejor o peor, por eso me parece tan importante la evolución social y tengo otra área de mi vida dedicada a la misma.

Las personas, lo creamos o no, si tenemos la suerte de nacer en un entorno propicio podemos sacar lo mejor de nosotros mismos, eso que la inmensa mayoría de nosotros traemos de planos superiores, pero si nacemos en un entorno difícil, con escasez, en bien del principio fundamental que impera a nivel material en este plano energético, en todo el Universo visible, que es el de la supervivencia, podremos sacar lo peor de nosotros mismos, lo peor de la maquinaria biológica que somos que necesita ante todo sobrevivir.

Como siempre hay que ir al ejemplo para entenderlo mejor:

Si ahora mismo estallara el supervolcán que está en Yellowstone sabemos que la vida tal como la conocemos en la tierra desaparecería, pero no sería algo −excepto para los que les cogiera a unos miles de kilómetros a la redonda− inmediato, sino lento (los vivos envidiarán a los muertos). El llegar a desaparecer prácticamente como especie nos llevaría meses en algunos casos y en otros quizás un par de años. ¿Qué no harían ustedes por salvar a sus seres queridos, por defender su vida, por sobrevivir…? Pero… ¿Sería malo o bueno? Ni sería malo ni bueno, sería simplemente supervivencia…  Según la forma de entender el Karma tradicional habrían generado con sus acciones −que puede incluir matar− mal Karma que tendrían que pagar, lo cual no tiene mucho sentido, pero dejemos en este momento la definición de qué es Karma y volvamos a la evolución.

Esa circunstancia nos llevaría si fuera necesario a sacar todo lo que llamamos lo peor del ser humano, que de otra forma no hubiese salido al exterior y que es lo mejor muchas veces para poder sobrevivir, y eso es lo que yo he observado en la Terapia de Regresiones, que la reencarnación como sistema para evolucionar no funciona, porque las acciones que realizamos están fuertemente condicionadas por estas circunstancias externas, tienen más peso que nuestra propia voluntad o deseo de actuar en una u otra dirección. Si evolucionamos es por otra razón, de la misma forma que las especies no evolucionan por las razones que Darwin expuso y eso ya se ha demostrado.

Como decía observar ese hecho me sumió en un profundo desconcierto y frustración, y fue lo que encendió la mecha para escribir Vuelo a la Libertad o el sinsentido del Karma, pero lean ese articulo y díganme después de leerlo si creen ustedes que en 2.500 años hemos evolucionado realmente algo en ese área, y no confundan lo que siempre se confunde: Evolución tecnológica con evolución humana o espiritual, no creo que los griegos contemporáneos de Pitágoras fueran peores personas que nosotros, sólo que no tenían ordenadores -entre otras cosas- para que nos pudiéramos comunicar como ahora, esa es toda la diferencia.

Tenemos mejores herramientas, pero seguimos pensando en el castigo y el premio como en tiempo de los faraones, seguimos teniendo los mismos patrones mentales que hace 2.500 años y quizás que hace 7.000 o desde quién sabe cuando…  Nos guste o no nos guste reconocerlo, porque eso significa que si no hacemos algo diferente a lo que hemos hecho hasta ahora dentro de 2.500 o 10.000 años, si no hemos desaparecido antes del planeta, seguiremos en el mismo estadio evolutivo.

Nota del día 13 de mayo 2014 sobre la evolución.

Por algún comentario he observado que hay algo que no he dejado claro: No es que no crea que no podamos evolucionar, podemos hacerlo y de hecho algunas personas lo hacen, lo que no creo es que evolucionemos por pura repetición a base de reencarnaciones.

Si bien tengo que decir que más que en la evolución espiritual creo en el despertar espiritual, que es algo diferente y que es lo que tan bien expresan los versos 153 y 154 del Dhammpada. Sin embargo, este despertar no puede producirse sin un gran interés o deseo en el mismo. ¿Pero cuál ese deseo? Pues el que nos han contado los místicos: Elevarnos de este plano energético material a otros más sutiles; o lo que nos habla Castaneda cuando nos dice de liberarnos de ser ingeridos por El Águila y conocer infinitos mundos… Pero este despertar requiere, además del auténtico y genuino deseo de dejar esta Matrix (cosa que mucha gente incluso de los entornos alternativos en realidad no desea, porque está muy bien en ella), unas condiciones humanas determinadas sin las cuales es muy difícil, por no decir imposible, que se pueda dar.

La evolución de las personas en el plano humano está sujeta a las condiciones humanas, pero la evolución espiritual está condicionada a lo que el ser humano pueda hacer de su experiencia humana, si ello le es posible… ¿Por qué digo si le es posible? Porque la evolución espiritual requiere de un espacio humano adecuado para producirse, en medio del hambre, del sufrimiento, el dolor y de lo que son, por ejemplo, las condiciones en que viven más de las tres cuartas partes del planeta esas condiciones no son las adecuadas. Es como los que ven un perro abrazado a un gato, o un gato a un periquito y se conmueven imaginando algún elevación espiritual en esa actitud, no hay nada de espiritual, hay solo un estómago lleno. Por eso, para mí, es fundamental la justicia social y desterrar todos los viejos modelos de ejercicio de poder sobre la humanidad que han ejercido todas las instituciones que hoy conocemos, ya sean políticas, religiosas, ideológicas y del orden que sea, porque ninguna de ellas ha demostrado nunca a lo largo de la historia el mayor interés en la libertad del ser humano, y si en décadas pasadas algo se pudo avanzar no fue gracias a ellas, sino a pesar de ellas… Tan bien les ha funcionado el método que hasta la economía hoy se ha apuntado a la milenaria letanía de la religión: Tú haz lo que yo te diga, sufre, pásalo mal que en el futuro tendrás tu recompensa… Y pretenden igualmente a lo que se ve que sea en otra vida.

Ya veo alguno pensar en Nepal y sus templos, o la India y los Ashram para retiros de occidentales y cosas parecidas, pero eso son la excepción, lo normal en la India −por poner un ejemplo− es otra cosa, y no olvidemos una frase muy vieja y real: Primo mangiare dopo filosofare… O aquella otra que dice: Dale a un buscador espiritual una mujer y dos o tres hijos y habrás acabado con su búsqueda…

A lo largo de la historia tenemos muchos ejemplo de que cuando las condiciones son duras y, más aún, cuando comienza la auténtica y real supervivencia, toda evolución en el área no ya espiritual, sino incluso humana, queda postergada hasta que se garantiza dicha supervivencia. El ser humano ha sido humano hace ya miles de años, en las tribus prehistóricas se ha sabido por los restos hallados que cuidaban de los heridos y de los ancianos (supongo que cuando había comida cerca, porque sino también se sabe que recurrieron al canibalismo), cuando hoy en medio de una sociedad llena de recursos se discute si hay que pagar la atención médica o la jubilación a las personas que se han pasado toda su vida contribuyendo a la sociedad… No somos más humanos, ni tampoco menos, son las condiciones del entorno las que condicionan nuestra humanidad y, tal como decía al principio y muy especialmente, la educación que Pitágoras señalaba.

Es muy fácil hablar de evolución, de espiritualidad y ese largo etcétera para los que escriben o leen en estos foros y blogs, y es muy fácil cegarse con la autocomplacencia y pensar que debe de ser, incluso, por haber generado buen Karma en el pasado, pero puede que sea otra cosa y que simplemente confundamos evolución tecnológica con espiritual, y que gracias a haber generado unas condiciones humanas adecuadas algunos, los más inquietos y exigentes, estén generando su propia evolución espiritual sobre esa base, pero esa evolución no es algo que llegue por decantación, que llueva, no se evoluciona por que sí, por encarnación tras encarnación, eso es un mito… Hay más probabilidades que a alguien le toque los Euromillones que, sin hacer nada y sólo por esa repetición, logre la iluminación o, mejor dicho, el despertar espiritual.

Resumiendo: Son necesarias las condiciones humanas que permitan al ser humano levantar la cabeza del suelo donde arranca su alimento, para así poder mirar más allá y ejercer la humanidad que lleva en su interior y que viene de su arraigo en lo más elevado, y además necesita del deseo genuino, auténtico y comprometido en esa liberación o despertar espiritual.

Sin cumplir esos requisitos nadie, porque sí, va a alcanzar elevación espiritual alguna, por mucho que crea en planes hechos antes de volver a este mundo, practique meditación, intente generar buen Karma o lo que sea. Tener los recursos adecuados, el objetivo bien claro y estar comprometido con ese despertar y el trabajo que requiere, aquí y ahora, es lo que marca la diferencia y nos puede llevar a esa evolución, lo demás.. . Esperar algo más que un milagro.

 

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