Ejercicio para Limpiar o Liberar el Karma del Presente – Renuncia (2/3)

Entre los diversos ejercicios que considero importantes para limpiar o liberar el Karma está el que yo llamo para limpiar el Karma del Presente, del cual ahora os incluyo la segunda parte correspondiente a la Renuncia.

Primera Parte

Recordemos que hemos aceptado y asumido antes de empezar que, aunque tengamos dudas o discrepancias, todo eso que hemos reflejado y agrupado en nuestra lista son cosas que nosotros hemos creado o atraído a nuestra vida.

Acción:

Ahora hay que tomar cada uno de los aspectos que  recogimos en la primera parte del ejercicio y crear una segunda lista y, en este caso sí, es importante que esto se haga en papel y a mano y si puedes susurrar mínimamente las frases según las escribes mucho mejor.

Las frases resultantes sería algo como: Yo, (tu nombre), renuncio a mi necesidad de …………

Por ejemplo y tomando lo anterior: Yo, fulanito/a, renuncio a mi necesidad de tener esta mala relación con mi jefe. Y así con cada una de las cosas que has anotado en tu lista.

Repetición de las renuncias:

Aquí empieza la parte donde se empieza a notar el compromiso con nuestro crecimiento, porque hay que coger cada una de esas frases y empezarlas a escribir una y otra vez, primero una, la repites sin pasar a la siguiente de momento, como si estuvieses castigado, luego coges la siguiente renuncia y haces lo mismo, y otra…

¿Cuántas veces? Bien, no hay un mínimo ni un máximo, esto te lo dice tu instinto. Cuando hice el ejercicio llenaba hasta la mitad una página de un cuaderno de tamaño normal con una de las renuncias, cada líneas era esa renuncia repetida. Luego empezaba en la siguiente mitad de la página con la siguiente, etc. Al llegar al final de mis renuncias volvía a empezar con la primera…

Efecto:

Llega un momento en que a base de escribir te das cuenta de que cuando escribes yo, ….., renuncio a mi necesidad de …. estás desprendiéndote realmente de ello, estás separándote de ella. Volviendo a nuestro ejemplo te encontrarás un día que irás a expresar tu frustración con jefe diciendo algo respecto a su carácter y te darás cuenta, quizás no sin sorpresa, que eso es una excusa y que no tiene sentido, que eso ya no va contigo porque tú has renunciado a tu necesidad de discutir con él… Y, curiosamente, un día dejarás de discutir con él ya sea porque eso ya no va contigo, estás más allá de esa necesidad y pasas y no entras al trapo, ya sea porque por alguna razón incomprensible algo ha cambiado. Más complicado parece que pueda suceder con otras cosas, pero sigamos porque algunas cosas extrañas pueden estar a punto e suceder si te das la oportunidad de intentarlo.

A tener en cuenta:

Al respecto de la renuncia, tiene que destacarse que su importancia está, por una parte, en que cuando decimos de forma repetida que renunciamos a algo determinado lo que estamos haciendo es desapegarnos emocionalmente de ello, estamos declarando con firmeza −la repetición es lo que da esa firmeza− que eso ya no es nuestro y, por otra parte, estamos con esa separación creando un vacío dentro de nosotros. Ese lazo que nos ataba a esa situación, hecho, objeto o lo que sea se ha roto y, de alguna forma, ya no ocupa el espacio que antes ocupaba dentro de nosotros; con lo cual, como se dice que “el Universo aborrece el vacío”, hacemos espacio para lo que realmente deseamos.

Por eso es importante no darte prisa porque es una especie de prueba de desgaste, estás desgastando la energía que ahí, en esas cuestiones, está encerrada y tienes que llegar al punto en que realmente cuando pienses en algo de tu lista te sientas ajeno a ello, sí, es cierto que todavía físicamente puede estar ahí, pero te estás despegando de esos hábitos porque emocionalmente ya te has separado de alguna forma de ellos, y lo primero que te llega es eso no va conmigo, yo he renunciado a ello, empezarás a mirarlo desde fuera y esto es importante, ahorrarás mucha energía que antes dedicabas a luchar contra ello o a reprimir o controlar tu emoción.

Un detalle, no te preocupes porque estés haciendo una declaración donde haya algo negativo (… esta mala relación…), en este caso no es importante porque la parte importante es yo, ……, renuncio… y ahí recae el énfasis, la fuerza e intención… El yo con tu nombre es clave, y la afirmación de que renuncio tiene más poder, créeme y pruébalo, porque estás renunciando a ese aspecto negativo. Si sólo llegaras a este punto y no siguieras más allá ya habrías conseguido mucho, porque habrías logrado que muchas cosas que están en tu vida dejen de vampirizar tu energía o atemorizarte y llenarte de pensamientos o emociones negativas.

La semana que viene, el miércoles, te dejaré el final del ejercicio, pero si la primera parte era fundamental para hacer esta, como has podido comprobar, igualmente esta es básica para poder realizar su tercera parte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *