Efectos de las vidas pasadas en el presente (1)

¿Es posible que en nuestro presente, en nuestra vida actual, nos afecten las vidas pasadas que hemos experimentado?

Aunque Brian Weiss puso un ejemplo magistral de cómo nos afectan las vidas pasadas en su libro “Muchas Vidas Muchos Maetros” he visto que no es algo que quizás termine de comprenderse y menos aún en relación con la pregunta de qué es el Karma realmente. Porque  lo que es el Karma, más allá de una relación de equilibro entre lo bueno y lo malo sobre lo cual yo no voy a entrar a discutir, lo respeto, creo que realmente es la capacidad que tiene el ser humano de crear.

Por esta razón voy a poner un ejemplo sencillo y si os interesa conocer otros más con ejemplos de regresiones concretas os contaré, siempre cambiando los nombres de las personas por reglas de discreción, algunos ejemplos más.

Caso ejemplo número 1

Este no es exactamente el relato de una regresión, pero creo que es bastante válido y puede ser útil, porque sucede que cuando estás trabajando con regresiones y sigues ciertas indicaciones en ciertos momentos del día en los que, como decía en mi entrada del día 7 de marzo 2014, estás en ese estado de piloto automático o trance de pronto tengas destellos mentales con ciertas ideas que resultan ser bastante reveladoras.

La persona (llamémosle X1) que le sucedió lo que voy a relatar estaba trabajando con bastante intensidad explorando vidas pasadas y uno de sus problemas más misteriosos era una mala relación con su jefe: Desde el primer momento que entró a trabajar en la empresa había sufrido todo tipo de presiones y acoso sin entender por qué. Por otra parte, y sin entrar en detalles, decir que dicho jefe era una persona bastante corrupta.

Un día, mientras X1 estaba en piloto automático en su despacho atareado en su trabajo, en ese estado en que todo es mecánico y la mente se evade, le llegó la imagen de su jefe y un pensamiento que se le escapó en voz baja: Sigues siendo el mismo centurión corrupto que hace dos mil años traficaba con los suministro del ejército y al que… Ahí se despertó, se dio cuenta de su pensamiento e intentó seguir: Y al que… No pudo seguir el pensamiento, pero supo que le había hecho algo gordo por ese delito cometido hacía dos mil años.

Resulta que X1 en una de sus regresiones se había visto a sí mismo como un general romano, nada especial, ningún Julio César o Marco Antonio, uno más de los cientos o miles que hubo en el Imperio Romano. En aquella vida había tenido bajo su mando un centurión que se dedicó a traficar con los suministros y víveres del ejército, algo muy normal históricamente y que incluso se sigue haciendo hoy en muchos sitios, pero entonces los castigos en el ejército romano eran ejemplarizantes; no supo en realidad qué le había hecho, no pudo percibirlo, pero sí tenía la sensación clara que no lo mandó ejecutar, aunque hubo un castigo fuerte de orden físico y una expulsión del ejército, esto último era incluso más grave que lo primero en la época.

X1 lo había olvidado, no había sentido nunca culpabilidad por castigar según las normas del ejército a un ladrón, incluso regresando a ese momento pudo darse cuenta que procuró que el castigo fuera el menor por agradecimiento a los años de servicio y al valor demostrado en batalla por el centurión, pero este no había olvidado y había deseado vengarse encontrado dos mil años después la forma de hacerlo. Este conocimiento no cambió nada para X1 en la relación en sentido positivo, excepto que su jefe dejó de hacerle efecto, ya no conseguía irritarlo ni sacarlo de sus casillas, de alguna forma comprendía su dolor y que no podía hacer nada para tratarlo mejor, y empezó a darle la razón sin oponerse sabiendo que, por buenas que fueran sus recomendaciones y malas las decisiones de su jefe, nada cambiaría y lo mejor era no resistirse. Eso ya fue una mejora para él porque ya miraba todo con más calma y menos preocupación, no había en ello nada personal, era sólo energía estancada.

Poco tiempo después, como pasa con todos los asuntos kármicos que dejan de tener influencia en la vida de una persona, cuando se desliga de la parte energética que voluntaria o involuntariamente le ha tocado representar, el problema se terminó, pero no fue una finalización de película de buenos y malos tipo hollywood, simplemente cambiaron el director y el nuevo, no conociendo qué se cocía realmente en la empresa, hizo caso a dicho jefe corrupto y X1 terminó en la calle. ¿Hay justicia kármica al modo tradicional? Pues no, no la hay, por eso digo que el karma tradicional no funciona. Dos años después también el citado jefe salió de la empresa, pero eso no alivia la injusticia anterior, pero lo cuento para que el que se quiera seguir aferrando a esa idea pueda jugar con ella.

Mi propia visión sobre este caso:

En primer lugar hablar del Karma como ley del equilibrio: Como general romano X1 hizo lo que tenía que hacer, no sólo por las normas, sino porque jugar con los suministros y víveres del ejército podía llevar a situaciones muy negativas para los soldados, luego incluso puede decirse que obró bien; puede argüirse que el castigo fue excesivo, pero aparte que intentó que fuera menor esos castigos como todo en el mundo romano estaba bien tipificado, no era algo que se dejaba al albur de las personas y estaba pensado para disuadir a otros de seguir el mismo camino. Dirán que puede que tuviera que sufrir castigo por otras acciones, pero por lo menos aquí estaba sufriendo castigo por lo que no era culpable; mala forma de aprender una lección y mala justicia si te castigan por aquello de lo que no eres culpable.

Mi visión según el Karma esotérico, y según mi experiencia, es que el centurión después de aquello le guardó rencor para siempre y como, seguramente, todo fueron miserias desde la expulsión del ejército hasta el día de su muerte, en el momento de morir cuando repasó su vida no pudo ver su culpabilidad en lo que le pasó, sólo el sufrimiento que había padecido y de alguna manera formuló, en ese momento posterior a morir y de revisión de su vida pasada, una de esas afirmaciones que tantas veces he escuchado:  Juro que me las pagarás,  o te vas a arrepentir de lo que me hiciste, etc… Esta programación con la energía del momento preparó el escenario para la situación en una futura vida. A la energía de los pensamientos, nos lo han repetido más de una vez, no le importa si lo que programamos es bueno o malo, sólo hace lo que la energía hace: Fluir y expresarse tal como la hemos creado.

También es muy posible que se volvieran a encontrar en alguna vida más y que también ejerciera esa venganza de alguna otra forma, porque trabajando con X1 si vimos otra situación llamativa de una persona en posición de poder utilizar este de forma despótica contra él. No siempre se agota en una vida todo lo que se proyecta, la energía puede ser muy intensa y, otras veces, hay personas que no son buenas, no todo el mundo es simplemente un juguete de las circunstancias que le toca vivir, hay quién realmente por la razón que sea lleva dentro de si una raíz de un mal que no es fácil de extirpar.

Espero que esto ayude a comprender qué es el Karma Esotérico y cómo actúa.

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